Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO

Un objetivo: Algunos miembros de PIGNUS, entre los que destacan la Fundación Montemadrid (España) y la DICREP (Chile), han impulsado y siguen trabajando para promover una iniciativa ambiciosa: lograr que la UNESCO reconozca como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad la actividad tradicional del empeño que caracteriza a los miembros de nuestra Asociación.

Kleinkredite und Folklore

Pequeñas ayudas económicas y folclore

Nuestra fórmula financiera ha permitido durante siglos (más de seis ya en Europa) luchar contra la usura y ha permitido a muchas familias cubrir sus necesidades urgentes o poner en marcha pequeños negocios, sin tener que recurrir a la usura. Pero, además de las ventajas que ofrece frente a otras alternativas, el empeño tradicional se ha convertido con el tiempo en una actividad presente en muchos ámbitos de la vida de las personas, impregnada no solo de aspectos económicos, sino también de folclore y costumbres gracias a sus profundas raíces populares.

Los orígenes de la banca universal

Una actividad social y económica tan presente en la vida de las personas también dio lugar a nuevas profesiones, como los tasadores o los encargados de la gestión de los empeños, a quienes se puede considerar los primeros empleados del Banco Universal, es decir, aquellos que se ocupaban de las necesidades de los ciudadanos de todas las clases y condiciones, y no solo de los grandes comerciantes y gobernantes de la época.

Mucho antes de que los bancos se ocuparan de las necesidades financieras de la población, los Mons Pietatis, como se denominaban en latín en varios países europeos las entidades de empeño, ya desempeñaban esta función, que luego evolucionó y se sofisticó en figuras como las Cajas de Ahorros. Estas entidades añadieron a su función original de conceder crédito la, no menos importante, de promover el ahorro popular, con los pequeños excedentes que las familias comenzaban a generar.

Anfang und neue Bezeichnung
weltweite expansion

Expansión mundial

La llegada de algunos países europeos a otros continentes tuvo como consecuencia la difusión de la actividad del empeño desde Europa a todo el mundo. Por citar algunos ejemplos, el de España en América y en Filipinas, el de Francia en el norte de África o el de Holanda en Indonesia. Así fue como la cultura del monte de piedad, con todas sus costumbres y tradiciones y las nuevas profesiones, dejó de ser un privilegio exclusivo de Europa para extenderse por todo el mundo.

En los territorios de ultramar, la fórmula tuvo el mismo éxito que en la metrópoli. En Nueva España, en la ciudad de México, se fundó en 1775 la que se considera la institución financiera más antigua de América, el Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas, actual Nacional Monte de Piedad de México. En el resto del continente, tras el fin de la presencia española, los antiguos Montes de Piedad pasaron en su mayoría a estar bajo el control de las administraciones públicas, tanto locales como estatales.

En el otro extremo del mundo, los holandeses llevaron consigo a Indonesia la tradición de sus Montes de Piedad, que luego evolucionó hasta la creación, en 1901, de Pegadaian, la entidad hoy más grande entre todos los miembros de PIGNUS.

La «Tía Rica» de Chile

En Chile, la gente suele llamar a la institución estatal de la casa de empeños «La tía rica»; en París se la conoce como «Ma Tante», en Inglaterra como «my oncle» y en Viena como «Tante Dorothee» —nombres coloquiales que hacen referencia a un servicio casi familiar para pedir un préstamo—.

Una de las entidades que representan este legado en América, la Dirección de Crédito Prendario del Gobierno de Chile (DICREP), lidera este proceso de reconocimiento por parte de la UNESCO. Pocos casos de identificación social y cultural son tan evidentes como en Chile. Este organismo está presente en la vida de todos los ciudadanos del país, pero no como entidad gubernamental o financiera pública, sino como «la Tía Rica», apodo popular con el que se conoce a la institución y se la aprecia como el mejor servicio público del Estado.
 
El Ministerio de Cultura del Gobierno chileno, la DICREP y PIGNUS están colaborando estrechamente en la preparación de la candidatura del crédito prendario como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

tia rica
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